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08 de Junio de 2020 | Institucional

por Pablo Cid

Vinculación abierta y colaborativa entre actores públicos y privados

Más de 4.300 personas se inscribieron en la capacitación “Innovación abierta: claves para la industria” organizada por el Ministerio de Desarrollo Productivo. En la primera jornada participó el presidente de INTI Rubén Geneyro y expuso sobre el rol que cumple el Instituto para fortalecer al entramado industrial a través de la implementación de la ciencia y la tecnología.

INTI; vinculación abierta
El objetivo de la capacitación es incorporar herramientas de transformación digital en las industrias, las pymes y en los organismos de ciencia y tecnología.

La Secretaría de Industria, Economía del Conocimiento y Gestión Comercial Externa de la Nación, dependiente del Ministerio de Desarrollo Productivo, organizó durante el aislamiento social, preventivo y obligatorio el Curso Virtual de Innovación Abierta, que comenzó el miércoles 3 de junio y se extenderá a lo largo de las próximas siete semanas –ver-.  En total son ocho clases virtuales abiertas y gratuitas de dos horas cada una. Participan alrededor de 20 especialistas nacionales e internacionales, entre quienes se destacan funcionarios públicos; representantes del sector privado, tanto empresarios como de cámaras sectoriales; y también del ámbito académico.

Durante la apertura, Ariel Schale, secretario de Industria, Economía del Conocimiento y Gestión Comercial Externa consideró que el mundo actual exige a la política pública nuevas puertas de acceso a saberes y capacidades para el desarrollo de la industria nacional, y puntualizó que en este momento “estamos en el inicio de una nueva política industrial para Argentina; tenemos el desafío de encauzar al país en el camino de desarrollo económico en el largo plazo”.

A continuación, María Apólito, subsecretaria de Economía del Conocimiento, ratificó el compromiso del Estado Nacional para que el “sector productivo y los demás actores de todo el país puedan conocer e incorporar la innovación abierta, herramienta que les permitirá transformar su organización para insertarla en el nuevo paradigma del siglo XXI”.

El objetivo de la capacitación es incorporar herramientas de transformación digital en las industrias, las pymes y en los organismos de ciencia y tecnología. En el proceso de convergencia tecnológica es imprescindible que las instituciones puedan reconstituirse dentro del nuevo paradigma tecnológico en curso donde son las compañías tecnológicas las que van ocupando las mejores posiciones en un mercado altamente competitivo.

Se afirmó que en muchas oportunidades es “el Estado el que invierte fuerte en innovación y es el sector privado en que continúa el trabajo en la última milla”. Para ello, no existen recetas preestablecidas pero sí consenso en que la innovación abierta es el camino para la implementación de habilidades adaptativas en el tejido industrial y es allí donde los organismos de ciencia y tecnología juegan un rol preponderante.

En la primera jornada el presidente del INTI, Rubén Geneyro, expuso sobre el rol que cumple el Estado para impulsar el desarrollo productivo y describió casos puntuales donde el ejercicio de la innovación abierta se viene llevando a cabo en el Instituto. El titular del INTI señaló que el organismo trabaja, desde un marco de innovación abierta, como un apoyo técnico a las líneas estratégicas establecidas por el Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación con una clara vocación de articulación con el mundo productivo y con el científico tecnológico.

Según una encuesta de la Fundación del Observatorio Pyme, el 29% de las pymes más productivas se han vinculado con un organismo de ciencia y tecnología y sólo lo han hecho el 11% de las pymes menos productivas. “Para llegar al nivel de los países más desarrollados debemos duplicar la vinculación de las pymes más productivas y triplicar la vinculación de aquellas menos productivas con organismos de asistencia técnica”, señaló Geneyro. A su vez, resaltó que “desde el INTI consideramos que todos los actores son importantes para articular acciones y trabajar en una agenda específica donde se puedan complementar capacidades ya existentes tanto a nivel público como privado”.

Frente a la emergencia de la pandemia provocada por el COVID-19, el INTI rápidamente tuvo que adaptarse a una nueva circunstancia y desarrolló en muy pocos días un mecanismo de articulación con el sector industrial a través de un trabajo colaborativo y asociativo. “Junto a empresas que desarrollan respiradores hospitalarios se trabajó en dos ejes. La empresa ADOX junto a ADIMRA trabajó en transformar equipos de anestesia en un respirador, esto llevó a un trabajo colaborativo y dinámico muy interesante al cual nosotros aportamos los ensayos de las válvulas que el equipo requería. Hoy ADOX tiene disponibles 100 equipos para aportar al sistema de salud”, destacó el titular del INTI.

El titular del INTI Rubén Geneyro, señaló que el organismo trabaja, desde un marco de innovación abierta, como un apoyo técnico a las líneas estratégicas establecidas por el Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación con una clara vocación de articulación con el mundo productivo y con el científico tecnológico.

El otro ejemplo es la generación de un ventilador de cuidados intensivos a partir de un desarrollo de referencia del MIT (Instituto de Tecnología de Massachusetts). De manera ágil se logró hacer funcionar dicho equipo con otro que venía desarrollando otra empresa vinculada al INTI. Enseguida se pudo asociar el proyecto con otras cuatro empresas que podían generar una complementación importante. En el proyecto se contó con la colaboración de la Asociación de Fisiología, de Médicos Terapistas, el ANMAT, un consorcio del Ministerio de Defensa Compuesto por Fabricaciones Militares, el CITEDEF (Instituto de Investigaciones Científicas y Técnicas para la Defensa) y la Facultad de Ingeniería del Ejército. El trabajo asociativo fue especialmente valorado por la Agencia de Ciencia, Tecnología e Innovación y se aprobó un ANR (Aporte No Reembolsable) para acompañar este desarrollo y es una gran ayuda para complementar las inversiones ya realizadas por los actores intervinientes.    

“Hoy estamos muy cerca de aportar al sistema de salud, previa autorización de ANMAT, una nueva alternativa que es la automatización de una bolsa de ventilación manual conocida como AMBUS. Esto se logró en 80 días, gracias al trabajo de articulación y colaborativo, con un 100 por ciento de componentes nacionales”, destacó Geneyro.

El objetivo principal de estos casos es llegar rápidamente a 200 equipos y a 1000 AMBUS diarios a un bajo costo para el sistema de salud. Desde el INTI participaron los centros de Electrónica, Mecánica, Diseño Industrial, Tecnologías de Gestión y Envases y Embalajes. Ello involucró a 27 profesionales y técnicos y trabajaron en total coordinación con los referentes de empresas y del consorcio de Defensa.

Otro ejemplo que comentó Geneyro es el de las capacitaciones virtuales. En el último tiempo, el INTI había alcanzado a capacitar, en un año, a 15 mil personas tanto de manera presencial como virtual; debido a la necesidad de implementar la cuarentena el Instituto se vio en la necesidad de realizar la totalidad de las capacitaciones en la movilidad virtual y gratuita. En poco más de un mes se inscribieron un total de 20 mil participantes. “Ello demuestra la cantidad de resultados positivos que pueden generarse sólo a partir de una decisión institucional sobre la dinámica de vinculación abierta y colaborativa con actores públicos y privados”, concluyó el presidente del INTI.


Pablo Cid
Comunicación
pcid@inti.gob.ar

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