Instituto Nacional de Tecnología Industrial

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¿Por qué gastar en energía?

La sensibilidad social por el comportamiento ético de las empresas está en franco aumento en nuestra sociedad. Toda empresa no puede limitarse hoy a la "responsabilidad social" única de ofrecer a la comunidad bienes y servicios de excelente calidad.
Un conjunto de acciones que nos interesa destacar y considerar en este contexto son las que tienen que ver con la utilización y manejo racional de los recursos energéticos (renovables y no-renovables) que las empresas, en su visión estratégica, deberían tener en cuenta e incorporar como parte de una respuesta, no sólo para mejorar su competitividad sino también para satisfacer una "demanda social" en crecimiento.
Primero, se debe tomar conciencia de que existe un problema de naturaleza social. Sin embargo, desde el punto de vista práctico ¿cuál es el comienzo de la tarea?
- Determinar la evolución temporal de los consumos y de los costos asociados de todos los insumos energéticos, incluyendo el agua de proceso, en todos los niveles de producción y de servicios.
- Establecer índices que permitan visualizar la evolución temporal de consumos específicos.
- Informar, motivar y capacitar al personal en todos los niveles.
- Revisar las estructuras de las tarifas en los contratos de suministro de electricidad, combustibles y agua. Controlar los consumos de electricidad a carga máxima.
- Verificar el funcionamiento de las instalaciones.
- Eliminar los consumos "sin carga" en transformadores, bombas, compresores, ventiladores, entre otros.
- Minimizar las pérdidas térmicas mediante la apropiada aislación de líneas de vapor y de condensado, calderas, hornos, edificios.
Este tipo de medidas requieren baja o ninguna inversión, son de aplicación inmediata y la experiencia concreta indica que pueden generar ahorros de 5 a 10 por ciento . La búsqueda de mayor eficiencia implica la introducción de mejoras en equipos y procesos, las cuales requieren inversiones moderadas y períodos más extensos para su concreta aplicación. Significan ahorros energéticos adicionales de un 10 a un 15 por ciento.
Entre las mejoras de este tipo se pueden mencionar las siguientes:
- Optimización de equipos de conversión de energía (precalentamiento de aire de combustión, utilización de quemadores con oxígeno controlado y bajo exceso de aire, reducción de temperatura de escape, recuperación de calor de purgas)
- Recuperación de calor de los flujos en los procesos (utilización de calores residuales mediante bomba de calor, recompresión de vapor, mejora del intercambio de calor en planta).
- Optimización de procesos (utilizar en lo posible vapor de baja en lugar de alta o media presión, secar mecánicamente antes que hacerlo mediante energía térmica, recircular los caudales residuales, minimizar la necesidad de rechazo por mala calidad del producto, minimizar efluentes).
- Optimización de la distribución de vapor, electricidad y agua (evitar la producción de vapor a alta presión que luego debe ser llevado a baja presión, mejorar la recuperación de condensado, etc.).
- Aplicación de equipamiento de alta eficiencia.
Por último, habrá situaciones en las que el logro de economías energéticas implique la introducción de cambios tecnológicos en operaciones y procesos, los cuales requieren de inversiones y períodos de implantación más importantes. Como ejemplos podemos mencionar los siguientes: utilización de quemadores regenerativos en hornos y calderas; integración energética de procesos; instalación de turbinas de contrapresión o con extracciones de vapor; instalación de turbinas de gas con recuperación de calor; utilización de residuos combustibles para la generación de electricidad y calor de proceso.
Hay experiencia concreta en la industria que indica que un manejo energético sistemático con la introducción de distintos tipos de mejoras, conduce inexorablemente a ahorros de una magnitud apreciable, del orden del 40 por ciento. Esto bien puede significar la diferencia entre "sobrevivir trabajando bien" y desaparecer del sistema.

Contacto: cipure@inti.gov.ar