La creatividad, aplicada en la producción y en los medios universitarios o similares, es considerada un bien, no sólo preciado sino imprescindible para el desarrollo, en todo el mundo central. El concepto, sin embargo, es en sí mismo demasiado amplio. Necesita ser discutido. Creatividad, ¿es la capacidad para imaginar soluciones rápidas y efectivas a los problemas? ¿O es tal vez algo previo: la capacidad de definir los problemas con precisión, facilitando así su solución? ¿Necesitamos creativos para optimizar la rentabilidad de las empresas y así aumentar los recursos disponibles para futuras inversiones? ¿O necesitamos creativos para entender cuáles son los problemas comunitarios clave y sus vinculaciones con la producción, sean éstas positivas o negativas? |
Rápido y facilito, podríamos decir que necesitamos creatividad en los dos planos. ¿Y si los dos escenarios llevan a conclusiones contradictorias? Puede ser contradictorio con los intereses comunitarios que una empresa muy creativa desplace a sus competidores y construya una situación monopólica. Puede ser contradictorio con los intereses de las regiones periféricas, que la creatividad de las grandes corporaciones les permita concentrar su producción en alguna región y distribuir desde allí sus productos, en lugar de tener plantas dispersas por la geografía nacional. ¿Dónde debe incentivarse la creatividad en un país con asimetrías internas importantes? ¿Entre las empresas exitosas o entre el resto de la población?
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