Cubierta impermeable plástica. Es la parte exterior que está en contacto con la indumentaria del bebé y su función principal es impedir el pasaje de desechos.
Los pañales descartables deben cumplir con la legislación vigente, siendo la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) el organismo de regulación. Asimismo deben observar los requisitos establecidos y las normas específicas determinadas por el Instituto Argentino de Normalización y Certificación (IRAM). La selección de dicha norma como instrumento de evaluación está fundamentada en el reconocimiento internacional del IRAM y por haber sido aprobada en el comité respectivo por representantes de las empresas pañaleras.
Entre las especificaciones, el fabricante debe indicar el o los rangos de peso correspondientes a los distintos tamaños definidos. Como orientativos, aunque no coinciden todas las marcas, pueden tomarse en cuenta los siguientes:
1 (pequeño), de 1 a 3 kilogramos.
2 (pequeño o chico), de 3 a 6 kilogramos.
3 (mediano), de 5 a 11 kilogramos.
4 (grande), de 9 a 14 kilogramos.
5 (extra grande), de 12,5 a 18 kilogramos.
Los materiales utilizados en la fabricación, como así también el producto final, deben ser de naturaleza atóxica y responder a los criterios de aceptabilidad en la evaluación microbiológica, de acuerdo con la resolución 288/1990 del Ministerio de Salud de la Nación, así como también el testeado de índices de irritación cutánea.
Parámetros para la evaluación
Los siguientes son algunos de los parámetros utilizados para evaluar el rendimiento de un pañal de acuerdo a esta norma de carácter voluntario: absorción libre; retención máxima; velocidad de absorción; retorno de la humedad y dimensiones del producto.
Un elemento clave es el relativo a la clasificación por tamaños, ya que los fabricantes establecen sus propios criterios. No existe en la Argentina una regulación sobre cuáles corresponden de acuerdo a los cuerpos promedio de los bebés.
La velocidad de absorción o pooling: mide la posibilidad de que se formen las que se conocen como “lagunas” o zonas con líquido no absorbido. Si la superficie del pañal en contacto con la piel no tiene la porosidad adecuada o presenta otras deficiencias, retarda la velocidad con la que el núcleo absorbente capta la orina y provoca estas “lagunas”, que al ponerse en contacto con la piel pueden generar irritaciones.
La máxima capacidad de absorción: se refiere a la cantidad de líquido que incorpora el pañal en uso sin presiones (como cuando la persona está parada o caminando).
La retención: orienta sobre la cantidad de líquido que se pierde naturalmente por el uso, luego de la absorción máxima.
El retorno de la humedad: evalúa la cantidad de orina que el pañal le devuelve al usuario cada vez que éste se apoya sobre el producto.
Tamaño de la muestra
Para la evaluación, se analizaron 14 marcas comerciales en las presentaciones de tamaños chico, mediano y grande, de acuerdo a la disponibilidad en góndolas al momento de comprarlas. Dos marcas sólo se consideraron en sus tamaños mediano y grande. Las compras se hicieron en diversos puntos de ventas de la Capital Federal, el Gran Buenos Aires, Rosario, San Luis y Neuquén, en el período del 11 de febrero al 17 de abril de 2009. Al hacerlas, se verificó que los envases estuvieran bien cerrados y sin ningún tipo de deformación o deterioro. De las 14 marcas comerciales, tres (3) correspondieron a las de supermercado (propias).
Principales resultados
De los ensayos realizados se destacan los siguientes resultados:
a) Físico-químicos
Retención Máxima. Este ensayo se realizó sobre 10 pañales.
Tamaño chico: En 3 marcas todos los pañales alcanzaron el límite para el requisito de retención máxima.
Tamaño mediano: En 2 marcas todos los pañales alcanzaron el límite para el requisito.
Tamaño grande: Ninguna marca presentó la totalidad de los pañales evaluados de acuerdo con el requisito.
Retorno de la humedad.
Tamaño chico: 7 marcas alcanzan el requisito de retorno de la humedad de acuerdo a la norma.
Tamaño mediano: 7 marcas alcanzan el requisito.
Tamaño grande: 5 marcas alcanzan el requisito.
b) Resistencia de los materiales
En todas las marcas se obtuvieron resultados que permiten indicar que los pañales evaluados soportan las tensiones habituales en el uso.
c) Calidad sanitaria y sensibilidad
Ensayos microbiológicos.
En todas las marcas y presentaciones se determinó ausencia de Escherichia coli, Pseudomonas aeruginosa, Staphylococcus aureus y cumplimiento del recuento de hongos y levaduras y Clostridium sulfito reductores:
Tamaño chico: Se verificó la ausencia en todas las marcas.
Tamaño mediano: En 13 marcas se comprobó la ausencia de acuerdo con la reglamentación vigente.
Tamaño grande: En 13, también, se verificó la mencionada ausencia.
Irritación cutánea primaria.
Todas las marcas analizadas para las tres presentaciones se consideraron no irritantes.
d) Información que se debe brindar al consumidor
La evaluación se centró en la información suministrada por las empresas en los envases, en función de los datos de cumplimiento obligatorio de la normativa vigente. En este sentido, se privilegió aquella que realmente busca el consumidor y no los datos que quieren mostrar las empresas.
Tamaño chico: 8 marcas presentaron la información obligatoria completa.
Tamaño mediano: 10 marcas presentaron la información obligatoria completa.
Tamaño grande: 9 marcas presentaron la información obligatoria completa.
Próximos informes
El Proyecto de Pruebas de Desempeño de Productos del INTI continúa con el análisis de nuevos productos. El próximo informe será acerca del análisis de “Calzado Infantil” y en estos momentos se están también evaluando muestras de atún y leche. Además de publicar los resultados de los análisis se ponen a disposición de los consumidores orientaciones para facilitar la elección de los productos teniendo en cuenta la calidad además del precio. |