Isleños de pie
El INTI apoya el desarrollo de cadenas de valor y la preservación de los modos de vida y hábitat sustentables en el Delta del Paraná.
El pasado 2 de octubre se firmó un convenio marco entre el INTI y la Asamblea Río de la Plata Cuenca Internacional para impulsar acciones de desarrollo local orientadas a la generación de hábitat y ocupación productiva sustentables en las Islas del Delta del Paraná. Los trabajos a realizar se orientarán de manera prioritaria a la concreción de un proyecto integral de desarrollo de cadenas de valor para la comunidad histórica ocupante del área del Arroyo Anguilas, Canal de Vinculación y arroyos vinculados. Como representantes de la población isleña originaria de la 1º sección de Islas del Delta, los vecinos se organizaron y constituyeron una asociación en defensa del ecosistema del Delta, de sus recursos naturales, la preservación de sus costumbres como comunidad isleña, así como de las actividades laborales tradicionales, el estilo de vida de las viviendas en palafito y la propiedad comunitaria. Como Asamblea se acercaron al INTI para solicitar asistencia técnica en el desarrollo de emprendimientos productivos. En tal dirección el Instituto, a través de los Programas de Calidad de Vida y de Extensión, se encuentra asistiendo la construcción de un galpón con el fin de albergar los emprendimientos productivos, incluyendo la maquinaria, fuerza motriz y capacitación necesarias. 
Los isleños se organizan y junto al IN TI impulsan cadenas de valor y hábitat sustentables.
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Las actividades programadas incluyen:
- Relevamiento histórico y socio-organizativo de la población establecida en las islas del Delta del Paraná.
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Relevamiento de la oferta de materias primas locales, focalizando aquellas que son tradicionalmente utilizadas por los pobladores: bambú, formio, junco, mimbre y forestales de rápido crecimiento.
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Relevamiento de las condiciones de infraestructura en vivienda y servicios.
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Análisis sistémico de factibilidad de las distintas cadenas de valor presentes y con potencialidad de desarrollo en la zona.
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Diseño, construcción y validación de prototipos de fácil apropiación colectiva para la transformación de las materias primas como el mimbre, junco y bambú.
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Capacitación laboral y organizativa de los isleños y sus familias.
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Diseño y construcción de un espacio comunitario de usos múltiples para capacitación, actividades productivas, culturales e implementación de tecnologías ecosociales orientadas al arraigo y desarrollo de la población local. |
¿Por qué el Delta del Paraná?
El Delta es un humedal de aproximadamente 300km de extensión que constituye una ecosocioregión con historia e identidad propia y singular que debe ser preservada y gestionada sustentablemente, en beneficio de sus propios habitantes actuales, así como del interés general del país y de las futuras generaciones. Es parte del corredor de humedales más importante del mundo, que se extiende desde el Pantanal de Mato Grosso en Brasil hasta el Río de la Plata (Resolución del II Congreso Mundial de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, Amman 2000). Alberga una rica diversidad biológica y cumple múltiples y críticas funciones en materia de recarga y descarga de acuíferos, retención de sedimentos y nutrientes, y la regulación del clima; se destaca, además, el control de las inundaciones al actuar como una gran esponja que retiene los excesos de lluvias e impide que otras zonas se inunden, además de captar el agua de lluvia que alimenta a las napas subterráneas y conservan una rica biodiversidad. Asimismo, los humedales mejoran la calidad del agua al filtrar y retener las sustancias tóxicas; almacenan y secuestran grandes cantidades de carbono en la vegetación y sedimentos, mitigando el calentamiento global.
La Argentina es parte signataria de la Convención Ramsar sobre los Humedales de Importancia Internacional, que es un tratado intergubernamental que obliga a los estados miembros a “la conservación y el uso racional de los humedales mediante acciones locales y nacionales y gracias a la cooperación internacional, como contribución al logro de un desarrollo sostenible en todo el mundo” (www.ramsar.org). El Delta del Paraná alberga unas 700 especies vegetales, 543 especies de vertebrados y su gran riqueza en aves, con 260 especies, representa el 31% de la avifauna de la Argentina.
La productividad en la zona del Delta fue históricamente reconocida debido a la gran oferta de recursos naturales, alcanzando a mediados del siglo pasado una importante producción de formio, frutas y maderas blandas, además de otras especies vegetales que daban origen a cadenas productivas artesanales, semi-industriales e industriales; a lo que debe sumarse la pesca artesanal y sustentable que históricamente realizaron sus habitantes, con fines de propia alimentación y de comercio. Sin embargo, la combinación de sucesivas crisis económicas, la carencia de políticas públicas y las difíciles condiciones de vida en las islas fueron deprimiendo la actividad de la región, promoviendo el éxodo de muchos de sus habitantes. Sobre ese vaciamiento socio territorial, de algún modo tolerado o inducido, poderosos intereses inmobiliarios, madereros, sojeros y/o ganaderos, entre otros, avanzan con proyectos que agudizan la exclusión de la población remanente, e intervienen el delicado ecosistema sin regulaciones ni controles reales efectivos. No obstante, el Delta continúa siendo aún una ecosocioregión con enormes posibilidades para el desarrollo local sustentable si se realiza una adecuada organización social, productiva y ambiental. La construcción de cadenas de valor a partir de los propios habitantes, sus saberes tradicionales, su capacitación y asistencia técnica, y el respeto y preservación de los bienes naturales comunes son objetivos fundamentales señalados en el Plan Estratégico del INTI.
Hace muchas décadas que las familias del arroyo Anguilas habitan en las islas dedicándose a múltiples actividades productivas, entre las que se encuentran la producción de madera a pequeña escala, la recolección y venta del junco, y la pesca comercial, además de otros trabajos temporarios. La necesidad de preservar su hábitat y entorno es prioritaria para que puedan continuar viviendo en el lugar de modo sustentable. En resumen, es preciso cuestionar cuál es el tipo de desarrollo y de urbanización deseables, promoviendo modos de vida incluyentes y sustentables, superando visiones elitistas y escapistas que proponen “desurbanizar tu vida en cinco minutos”.
Contacto: calidaddevida@inti.gob.ar
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| Fecha |
2009-11-04 04:21:52 |
| Nombre |
Norberto Eduardo Gryczman |
| Titulo |
Nota sobre el delta |
| Comentario |
En el último número de Saber cómo se da a entender que el delta es un sitio ramsar. Sitio Ramsar es aquel que es denunciado por la Nación signataria y aceptada por la Convención Internacional sobre Humedales, lo que no ocurre con el delta, una zona fuertemente afectada (irreversiblemente) por la actividad antrópica.
Creo que esto debería ser aclarado para evitar malos entendidos.
Desde ya muchas gracias por la rectificatoria que salvará el error.
Ing. Norberto Eduardo Gryczman
PD: Para vuestro conocimiento en Argentina hay un sitio, dentro de los Esteros del Iberá y tengo entendido que la Provincia de E. Ríos está tramitando otro. |
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| Fecha |
2009-11-07 03:09:21 |
| Nombre |
Ing. Pedro Brumovsky |
| Titulo |
Ecología del delta |
| Comentario |
1. Prohibir el uso de las motos de agua ya que es probable que el ruido que producen desplace las especies ictícolas a la vez que molestan a los habitantes y turistas que quieren pasar su tiempo en razonable silencio. Para ruidos alcanza la ciudad. Alternativa: Prohibir el uso de las motos de agua en los arroyos y ríos pequeños dirigiendo su uso a los ríos grandes y a su navegación lejos de los muelles.
2.- Regular el uso de los reflectores e iluminación general para que alumbren únicamente el área propuesta. NO ALUMBRAR AL CIELO, LAS COPAS DE LOS ÁRBOLES, AL RÍO, AL VECINO, ETC. Opino que ello conduciría al uso de lámparas de menor potencia con el resultante ahorro de energía.
3. Efectuar un estudio sobre el reemplazo de los juncales nativos por playas de arena para verificar en que medida es alteraDO el ecosistema original |
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