La microbiología comprende nuevos y complejos escenarios: alimentos y fármacos de todo tipo, seguridad alimentaria, sanidad en términos poblacionales, cuidado del ambiente, productos biobasados, energía renovable, biorefinerías, biotransfomaciones y biosíntesis, tratamiento de aguas, intervención en los grandes ciclos naturales, modificaciones virtuosas del ecosistema, y proyecciones biotecnológicas, electrónicas, nanotecnológicas e informáticas. En este amplio y fascinante amanecer tecnológico -que mediante el manejo de microorganismos está cambiando a ojos vistas la relación del ser humano con la salud, la producción y el ambiente- el INTI no podía quedar ajeno.
En este escenario, el Instituto desarrolló el Programa INTI-Microbiología, que integra 14 laboratorios microbiológicos distribuidos en todo el país con una capacidad instalada de aproximadamente 700 m2, donde trabajan alrededor de 50 personas, entre profesionales, técnicos y auxiliares. Estos laboratorios tienen la inapreciable ventaja de estar presentes en importantes regiones del territorio nacional con una constelación de equipamiento adicional muy sofisticado capaz de solucionar los interrogantes fisicoquímicos que siempre se plantean en el campo de la microbiología. No obstante, la decisión política de integrar el funcionamiento de un conjunto de laboratorios se proyecta más allá de la praxis de la microbiología. Este Programa tiene un rol destacado en un contexto donde la tecnología significa un paradigma de transformación caracterizado por la aceleración en el flujo y el procesamiento de la información para producir conocimiento. |
Desde su actual plataforma de trabajo, que cuenta con importantes recursos de infraestructura, equipamiento y recursos humanos, el Instituto ha comenzado a impulsar un ambicioso plan de investigación y desarrollo en microbiología basado en mecanismos de interacción entre los diferentes Centros del INTI de todo el país y con otras instituciones locales, nacionales e internacionales. Para lograr este objetivo se está llevando a cabo un conjunto de acciones destinadas a organizar un laboratorio microbiológico unificado que, basado en mecanismos de comunicación eficientes, pueda aplicar el principio de la especialización para dar un salto significativo hacia tareas diferenciadas que conduzcan naturalmente a un ensamble de actividades caracterizado por el intercambio y la cooperación. En términos concretos se están sentando las bases para la selección sistemática de cepas microbianas cultivables y no cultivables; la creación de un Cepario de Referencia con orientación definida; diseños experimentales dirigidos a controlar con eficiencia las diferentes curvas de crecimiento microbiano; y aplicaciones varias en contaminaciones ambientales y en aprovechamiento de subproductos agrícolas e industriales, entre otros proyectos.
A pesar de haber transcurrido poco tiempo desde el lanzamiento del Programa INTI-Microbiología, ya pueden apreciarse manifestaciones que confirman una tendencia que en breve se expresará en todo un espectro de sucesos que nos van a llamar la atención por su potencialidad y sus diversas formas de expresión
Por César Melton Líbenson, libenson@inti.gob.ar
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