En este escenario las empresas más poderosas absorbieron las más pequeñas o simplemente las llevaron a la quiebra, tomando los tamberos que las abastecían. Al principio, todo parecía pura ganancia para los grandes. Más fuerza para negociar, menores precios con los tamberos, menos competencia en la venta. Pero luego aparecieron los problemas en varios frentes.
Hay que tomar y transportar la materia prima hasta centenares de kilómetros de las plantas elaboradoras y luego distribuir los productos hasta miles de kilómetros de donde se procesaron. Hay que asegurar la cadena de frío. Hay que bancarse todas las devoluciones por vencimiento del producto.
Eso genera mayores costos que no pueden ser transferidos a todos los consumidores en el segmento más barato, el de la leche en sachet. Y comienza la carrera buscando productos más sofisticados, que sean más caros, como la leche larga vida y todo tipo de yogures o postres, donde el envase termina en muchos casos siendo más caro que el propio producto. Eso complica la logística, aumenta los gastos de publicidad y achica la cantidad de gente que puede comprar.
Para la gente que no puede comprar aparece el Estado como la tabla de salvación. Desde hace muchos años, el Estado compró grandes cantidades de leche fluida y de leche en polvo para entregar gratuitamente, actuando de demanda sustituta para proveer a los pobres. En ese escenario, donde las grandes empresas hicieron su ganancia desplazando a las más chicas y ampliando la gama de productos más caros, se llegó a la etapa presente, donde sucedieron dos cosas cruciales.
a) Se consolidaron los hipermercados como segmento dominante de las cadenas de valor de alimentos. Hoy están en condiciones de fijar sus márgenes de ganancia, de fijar los plazos de pago y los volúmenes a recibir.
b) Los ámbitos públicos pasaron de comprar alimentos a entregar dinero a los humildes, que con ese dinero compran mucha menor proporción de leche y cuando lo hacen van mayormente al hipermercado.
Por lo tanto, hoy las grandes empresas lácteas tienen en su contra los costos de transporte; los costos financieros, porquen deben pagar a los tamberos a corto plazo y cobrar de los hiper a mediano plazo; los costos de publicidad para renovar su oferta de manera constante; la caída de la demanda asistencial; la capacidad de los hiper de fijarle los precios de compra; la imposibilidad de trasladar indefinidamente esos costos al consumidor final, así lo acordaran con las bocas de expendio.
Han buscado trasladar el problema a los tamberos, y en parte lo han conseguido, siendo la causa de una concentración en la producción primaria similar a la que se produjo en la industria. Pero aún así no les alcanza.
El panorama resultante no puede ser más desalentador. Tambos que cierran o se refugian en la informalidad, como los fabricantes de cuajada prensada, que llaman masa de muzzarela en Buenos Aires, que va a parar a las pizzerías de baja calidad, o los fabricantes de quesos casi caseros en Entre Ríos. Industrias que se concentran y luego terminan siendo compradas por corporaciones trasnacionales, muy probablemente vinculadas con cadenas de hipermercados del mismo origen. Hipermercados que ganan toda la renta de la cadena. Consumidores que consumen menos leche o que siguen sin consumirla, como en todo el norte argentino.
No será el mercado el que ordene este dislate. Por esta vía, cada peso de ayuda a los tamberos o a las industrias, irá como por un tubo a la rentabilidad de los hiper. Se necesita invertir la mirada. Se necesita admitir que la leche es tan necesaria como la escuela y el hospital. En realidad, simplificando: que la leche mejora la escuela y reduce la presión sobre el hospital y, en consecuencia, forman un sistema vinculado.
Que por lo tanto, si se opta por producir y distribuir leche a través de la administración privada, eso debe suceder con pequeñas industrias regionales, a las que se asegure tecnología y crédito. En tal caso, producirán a menores costos que los actuales de mercado. A continuación, el Estado deberá asegurar que puedan vender sus productos sin presiones comerciales monopólicas y con el orgullo del abastecimiento local. Buena parte de esos emprendedores ya existen. Otros hay que ayudar a que se desarrollen. Si eso sucede, todo estará bien. Habrá mercado, pero habrá un Estado que cuide a la gente y gobierne a ese mercado. |
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| Fecha |
2009-07-01 12:10:36 |
| Nombre |
HECTOR DANIEL PAGLIARECCI |
| Titulo |
LA LECHE Y EL CAPITALISMO SALVAJE |
| Comentario |
Asesoro a la empresa LA PETRONILA S.A. Empresa que en el 2006 era la mayor proveedora de leche fluída de Mastellone Hnos con 14 tambos enormes y el jueves 25 llevaron a Mataderos 425 cabezas que junto con las 410 del jueves 18 redujeron a 2 tambos su producción que utilizarán para (supuestamente) el ganado que utilizan para venta de faena.
Es triste ver como se vuelcan al cultivo y dejamos de producir carne y leche alimentos tan completos a nivel alimenticio por cuestiones monetarias. La leche que vendieron en todo Mayo del 2009 se la pagaron $0.76 por litro aproximadamente ya que se paga por kilo de grasa butirosa. |
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| Fecha |
2009-07-02 09:03:52 |
| Nombre |
Damian |
| Titulo |
leche y capitalismo |
| Comentario |
Es evidente la falta de un estado, o mejor dicho la escases de políticas integrales en la que este exista para regular y establecer barreras necesarias para mantener el mercado interno y evitar las multinacionales avance por sobre las Pymes. La argentina no es para los argentino es algo que con el tiempo me he dado cuenta, nuestro país no posee limite.
Por ultimo el estado debería generar la consciencia del trabajo, plantear la idea que el progreso reside en ser generadores de nuestro desempeño, potenciando la integridad la responsabilidad moral para concebir la existencia de la familia, el bienestar común, la moral individual y colectiva de un estado ausente, dejando huérfano a un pueblo inconsciente del poderío que tenemos, la abundancia de recursos para una sociedad egoísta e individualista.
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| Fecha |
2009-07-02 02:36:26 |
| Nombre |
RAUL LUIS PILAT |
| Titulo |
MALA LECHE |
| Comentario |
Tube la suerte de viajar por variospaises de sudamerica, y tanto Brasil como Paraguay el 70% de laleche fresca y yogurt que se consume pertenecen a usinas ubicadas en cada pueblo.
Seria bueno que cada Provincia Argentina haga lo mismo, yo vivo en Misiones y aca se vende La Serenisima que se produce a 1300 km de aca, y el flete lo paga el tambero SEÑORES.Ahora me pregunto los contradictorios PATRONES DE LA RURAL que son tamberos y reciben subsidios permitiran esta intromision del ESTADO o saldran a cortar rutas nuevamente pidiendo mas subsidios? |
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| Fecha |
2009-07-03 05:01:36 |
| Nombre |
WALTER |
| Titulo |
SIGA, SIGA EL BAILE.... |
| Comentario |
COMO SIEMPRE, MUY BUEN EDITORIAL.
SIENDO TAN CLARO LO QUE SE EXPLICA EN LA NOTA, Y EN TODAS LAS NOTAS DE ESTA PUBLICACIÓN, ES INCREIBLE QUE NADA DE ESTO LLEGUE A DONDE DEBA. NO SE PUEDE CREER QUE TODO EL MUNDO PAREZCA INTENTAR REALIZAR LAS COSAS SIEMPRE DE LA MANERA MAS DIFICIL, BENEFICIANDO A UNOS POCOS, PERJUDICANDO A MUCHOS Y CON UN ESTADO (MUCHOS ESTADOS, MUCHOS GOBIERNOS)COMO SIEMPRE AUSENTE, MIRANDO HACIA OTRO LADO Ó AUSENTE.
ES TAN CLARO DARSE CUENTA QUE HACER LAS COSAS MAL Ó DIFICILES REALMENTE SOLO COMPLICA MAS TODO.
OJALA SE PUEDA TOMAR CONCIENCIA Y CORREGIR, DE A POCO, ESTE TIPO DE DIFERENCIAS.
UN SALUDO Ing. Y HAST ALA PRÓXIMA. |
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| Fecha |
2009-07-03 12:44:43 |
| Nombre |
Andres Daniel |
| Titulo |
OBESOS Y FAMELICOS |
| Comentario |
Muy interesante editorial.
Esta problemática es mundial, hay un problema de raiz en el sistema de producción de alimentos en el mundo, donde las corporaciones(hipermercados, exportadoras de cereales, etc.), dominan toda la cadena.
El sistema de producción de alimentos en el mundo es como un reloj de arena, arriba muchos productores, en el medio se estrangula con las multinacionales, y abajo muchos consumidores.
La consecuencia es que los productores y los consumidores se ven perjudicados, y todo está en función de las necesidades logísticas de las corporaciones.
Sugiero leer el libro OBESOS Y FAMELICOS, del autor Raj Patel, que analiza la paradoja de un sistema global de producción de alimentos donde hay alrededor de 1.000 millones de obesos y otros 1.000 millones de famélicos.
Cómo bien dice la editorial, la solución pasa por ir hacia productores locales más pequeños, que se tecnifiquen, pero que sean regionales. |
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| Fecha |
2009-07-03 09:25:23 |
| Nombre |
Sergio Makarevich |
| Titulo |
Leche y Capitalismo |
| Comentario |
Estimado Ing. Martínez
Muy bueno su editorial.
Quisiera hacer algunas observaciones.
Donde está, estuvo o estará el INTA, SENASA, Secretaria de Comercio, Diputados y Senadores de la Nación (dudo que lean la publicación del INTI) con su ley antimonopolio, Secretaria de Comercio, la Señora que vive sobre la calle Lavalle y tiene sus ojos vendados y su balanza siempre inclinada a favor del Grupo Mastellone.
Quiero recordar que no es el primer salvataje de ésta industria de balanceados humanos. Cuanto gobierno paso por este país, asistieron a la misma, por la vía del crédito barato, precios sostenidos o garantizados, devolución de impuestos o compra de la producción a precios elevados.
Que se permitió primero pagarle a los tamberos por leche fluida, luego se los presionó por el frío, después llego el precio por kilo de grasa, sigue la calidad del rodeo y cuanta burda e injustificada presión ponga el monopolio al pobre tambero sobre sus maltrechas caderas, manos arrugadas y con artrosis, reuma y enfermedad profesional haya en la materia.
Habría que preguntarle a Don Mastellone si sabe o se acuerda cuanto cuesta hacer un tambo desde la guachera, esperar que las terneras se conviertan en productoras.
Habría que preguntarle si sabe y conoce del esfuerzo cotidiano del Abuelo, Hijos y Nietos detrás del rodeo a las 5 de la mañana y ver con los ojos humedecidos por la escarcha (por no decir que se llora) y ver como se aleja el último vientre del tambo.
Pueblos arrasados, tambos convertidos en sojeros (menos los de la familia Mastellone), nietos desplazados a la gran urbe. Pero al común del ciudadano y al gobierno eso no le importa, si aquí no hay leche, la importaremos desde CONAPROLE, al igual que el trigo desde RUSIA o donde se produzca.
Quizás la mal llamada Muzarella, pueda seguir siendo viable para el pobre tambero que se resiste abandonar lo que tiene y dejar de hacer lo que le gusta, alimentar y educar a sus hijos sin pedir una moneda a nadie.
Como conclusión
Tenemos alimentos balanceados producidos por la Industria de General Rodríguez. Actimel para reforzar el organismo, Yogurisimo para alimentarse al mediodía o alguna Salchicha con espinaca o queso, una colación por la tarde y, por último un Activia para desechar todo.
Mientras las Universidades sigan encerradas en sus claustros, entes u organismos públicos de investigación y desarrollo sigan cuidando sus huertos, la leche seguirá siendo agua de color blanco y pequeños tamberos produciendo la mal llamada Masa de Muzarella.
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| Fecha |
2009-07-03 11:18:53 |
| Nombre |
carlos dellamea |
| Titulo |
Leche vencida |
| Comentario |
Dicen por Internet que según Ley nacional las usinas pueden repausterizar hasta 5 veces las leches en caja. Que la cantidad de veces de repausterizacion estan bien disimuladas en el fondo de las cajas. De ser verdad el INTI podra aclarar si a partir de la tercera, uno compra material sin valor nutricional? El proyecto que Ud. propone puede ser viable, si las autoridades politicas aceptan la economia suburbana-tambien llamada informal- muy distinta a la subterranea.Esperamos su diagnostico hay muchos niños en juego.Gracias |
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| Fecha |
2009-07-16 06:30:17 |
| Nombre |
Mirta Demestri |
| Titulo |
¿Dónde y qué leche comprar? |
| Comentario |
Coincido con la detallada carta del Sr. Sergio Makarevich. La ley antimonopolio debe dormir el sueño de los justos, entre otras tantas soluciones que sólo la decisión política del estado podría poner en práctica.
Pero nos estamos olvidando de un detalle importante: tenemos (y tuvimos, y seguramente tendremos aún por bastante tiempo)gobiernos capitalistas, sean cuales fueran sus gestos en otro sentido. La cuestión es saber cómo burlar la trampa consumista de los hipermercados. No sólo no comprar en ellos, sino saber a quiénes y qué leche comprar. Si hay pequeños productores, saber dónde conseguir sus productos es fundamental para lograr una mínima (pero prometedora si se amplía la información)resistencia, y beneficiarlas/nos con nuestra compra.
Si tenemos claro lo que el monocultivo sojero significa para nuestra salud, para nuestras posibilidades de producir alimentos, y para desatar el desastre ecológico, deberíamos poder presionar a los gobiernos. Pero estamos tan aisaldos tras las rejas de nuestras ventanas y puertas, obedeciendo el mandato de desconfiar del vecino, que no podremos ponernos de acuerdo para cambiar nada. Esa es la idea, ¿verdad?
¿Tampoco el INTA, como institución del estado, puede levantar la voz y hacerse escuchar? |
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| Fecha |
2009-07-24 01:31:48 |
| Nombre |
Liliana |
| Titulo |
Leche y capitalismo salvaje |
| Comentario |
Las distintas administarciones del estado (salvo honrosas excepciones) no cuidó, no cuida, ni cuidará a ningún ciudadano, que dicho sea de paso los voto para que ocupen ese privilegiado lugar desde el que planean las mismas estrategias que acá se le critican a los supermercados, para mi la respuesta al problema no es si se opta por producir y distribuir leche a través de la administración privada, eso debe suceder con pequeñas industrias regionales, a las que se asegure tecnología y crédito. Mas oportunidades para realizar negociados, coimas, etc.
Pienso que como se hizo desde hace mil años y hasta no mas de 60 años atrás cada cuadra de barrio podria tener una vaca propia, en las dos veredas que se enfrentan en cada calle hay como minimo 20 viviendas, osea si una vaca da 25 litors de leche por dia seria mas que suficiente y los vecinos sólo deberian, a modo de costo del mantenmiento, alimentarla y ocuparse de los excrementos. ¿PASTEURIZARLA? como lo hacian nuestras bisabuelas y sus bisabuerlas y sus bisabuelas... hirbiendola 3 veces. SI ya se que se complica en las zonas super pobladas como Flores, Recoleta, Caballito, pero ellos que tiene un poder adquisitivo mayor pueden seguir llendo al super.
Saludos
Lili (ama de casa) |
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