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Saber Cómo Nº 77 | Junio de 2009

El desequilibrio económico de las regiones argentinas

Distribución regional de la riqueza
Según la convención normalmente aceptada, la Argentina, con un PBI per cápita de unos US$8.000 a valores corrientes, es un país de ingreso medio. La posición relativa del país mejora si se considera la capacidad de compra de ese ingreso (paridad de poder de compra), ya que en esos términos el PBI per cápita supera los US$13.000. Sin embargo, estos promedios nacionales no permiten apreciar las fuertes disparidades existentes entre las distintas regiones que integran nuestro territorio. Así, por ejemplo, el producto por habitante de la jurisdicción más rica del país (Santa Cruz) es de unas 15 veces el de la más pobre (Chaco), (Fig. 1).

Fig.1. Producto bruto geográfico (PBG) por provincia (Año 2008).
Producto bruto geográfico (PBG) por provincia (Año 2008).
Fuente: Abeceb.com

Las diferencias entre los niveles de desarrollo de las distintas zonas del país -hasta cierto punto normales- adquieren un significado dramático cuando se consideran las condiciones de vida que implican para los ciudadanos más pobres.

El mapa social
Una medida utilizada frecuentemente para representar el nivel de vida de la población en un sentido amplio es el de número de personas con necesidades básicas insatisfechas (NBI), cuya medición se realiza en los censos de población y vivienda. Los hogares con necesidades básicas insatisfechas son aquellos que presentan al menos una de las siguientes
condiciones de privación:

 Hacinamiento: hogares con más de tres personas por cuarto.
 Vivienda: hogares que habitan una vivienda de tipo inconveniente (pieza de inquilinato, vivienda precaria u otro tipo, lo que excluye casa, departamento y rancho).
 Condiciones sanitarias: hogares que no tienen retrete.
 Asistencia escolar: hogares que tienen al menos un niño en edad escolar (6 a 12 años) que no asiste a la escuela.
 Capacidad de subsistencia: hogares que tienen cuatro o más personas por miembro ocupado, cuyo jefe no hubiese completado el tercer grado de escolaridad primaria.

Esa variable también muestra la disparidad entre las distintas provincias (Fig. 2). Nótese que, si bien el ordenamiento es en general similar al del producto per cápita, en algunos casos existen diferencias notables relacionadas con la distribución del ingreso que generan los distintos tipos de actividad. Las actividades extractivas (minería, petróleo) dan a algunas provincias con estructuras productivas débiles ingresos de importancia, pero con escasa distribución en el conjunto de la sociedad. Por ejemplo, en el caso de Catamarca, la actividad minera permite que su producto por habitante sea algo superior al de La Pampa pero no así su indicador de NBI que es mucho peor (más alto) que el de esta última (Fig. 2).

Si se divide al país en regiones según su modelo productivo predominante y se analiza la situación social media dentro de las mismas, se obtiene un mapa como el de la figura 3. En ese mapa es posible apreciar que salvo en los valles más poblados del Noroeste y en los centros urbanos más importantes del Noreste, el norte del país presenta condiciones sociales desfavorables. De igual forma, pero con una población mucho menor se encuentra la meseta central del norte de la Región Patagónica. En el otro extremo del cuadro social se ubican la llanura pampeana, las zonas de producción bajo riego en Cuyo y en el Alto Valle del Río Negro y la Patagonia Sur.

Si bien las zonas de mayor concentración poblacional presentan en promedio condiciones sociales favorables o intermedias, también se caracterizan por sus grandes disparidades internas. En el Gran Buenos Aires, por ejemplo, donde se encuentran los más altos niveles de vida de ciertos segmentos de la sociedad argentina, existen numerosos y superpoblados bolsones de pobreza. Los centros urbanos industrializados funcionan como polos de atracción para la población emigrante de las regiones más pobres y de los países vecinos, realimentándose de esta forma el desequilibrio regional.

Necesidades básicas insatisfechas por provincia (Año 2001).

Fig. 2.  Necesidades básicas insatisfechas por provincia (Año 2001).

El fomento de la actividad económica en regiones de bajo desarrollo es una tarea ineludible de los Estados nacional y provinciales.

Por un lado, su acción debe orientarse a la creación de condiciones para la inversión privada. Para ello es central la acción pública en infraestructura de transporte, comunicaciones y energía, construcción y mejora de viviendas, así como el fortalecimiento de los servicios educativos, de salud y de investigación y desarrollo locales. A su vez, no debe descartarse la utilización inteligente de incentivos fiscales. Los regímenes de promoción industrial implementados en algunas provincias argentinas, basados en ventajas impositivas, han servido parcialmente para reducir las diferencias regionales, generalmente a costa del sacrificio de importantes recursos fiscales. No obstante, la ausencia de condiciones necesarias para la radicación de empresas como disponibilidad de mano de obra especializada, infraestructura adecuada, costos de transporte aceptables, entre otras, frecuentemente impidieron la consolidación de nuevos centros productivos.
Por otro lado, los gobiernos suelen recurrir a la inversión directa de fondos estatales cuando las circunstancias lo justifiquen. El despliegue territorial de esas inversiones debe ser una dimensión a considerar si se busca corregir el fuerte desequilibrio regional que exhibe el país.

Fuente: Censo de Población y Vivienda 2001 (INDEC).

Fig. 3. Condiciones sociales en distintas regiones del país.

Condiciones sociales en distintas regiones del país.
Fuente: 1816-2016 Argentina del Bicentenario – Plan Estratégico Territorial.  Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios de la Nación.

Concurso de Proyectos ‘Fondo de Solidaridad Tecnológica’

Entendiendo la Solidaridad Tecnológica como la transferencia de conocimientos productivos desde las zonas más desarrolladas hacia los espacios geográficos de mayor atraso relativo, y con el objetivo de fortalecer el tejido productivo de las regiones más postergadas y de menor desarrollo del país, el INTI ha abierto el llamado a concurso interno de proyectos productivos a implantarse principalmente en las regiones de mayor atraso relativo, como el NOA, NEA y algunos municipios de la Provincia de Buenos Aires, con la premisa fundamental de que sean económica y ambientalmente sustentables.
En este sentido, los emprendimientos industriales deberán ser rentables desde el punto de vista privado. Para ello, los ingresos generados deberán ser mayores a los egresos operativos y, a su vez, deberán permitir la cobertura del costo de oportunidad de los fondos invertidos.

Siendo el fin último de esta iniciativa la búsqueda de una mejora relativa en las condiciones de vida de los habitantes de las zonas de menor desarrollo relativo del país -caracterizadas por una escasa diversificación en su base productiva, incluso en el grado de transformación de su propia producción-, la evaluación de los proyectos tendrá especial consideración en su impacto sobre el desarrollo local, medido en términos de la generación de empleo, agregado de valor a la producción primaria de cada región, así como el riesgo asociado a cada proyecto y la distribución geográfica equilibrada de la inversión.

El equipo de profesionales de Economía Industrial del INTI será el encargado de analizar las propuestas que se presenten, desde la etapa de Idea-Perfil hasta la de factibilidad, pasando por la de prefactibilidad, y debiendo ser aprobada cada instancia para poder pasar a la siguiente. Cabe aclarar que en ningún caso podrá un proyecto saltearse etapas, independientemente del grado de avance logrado en los estudios que le dan sustento. Cada etapa del proceso de selección está caracterizada por el nivel de profundidad y la calidad de la información utilizada en su elaboración. Para el paso a la siguiente etapa se requiere que cada proyecto haya demostrado su viabilidad económica en la etapa anterior. Además, los integrantes del área de Economía Industrial a cargo del análisis de cada proyecto se comunicarán con sus impulsores para aclarar dudas o completar información faltante, permitiendo los ajustes necesarios para su estudio en profundidad. Este procedimiento contribuye al ahorro de recursos evitando el malgasto en estudio de proyectos cuya inviabilidad puede detectarse en etapas previas.

Los proyectos que cumplan exitosamente con cada una de las etapas del proceso de selección estarán en condiciones de solicitar financiamiento para su implementación y puesta en marcha al fondo de solidaridad tecnológica creado a tal fin. Dado que los recursos necesarios para constituir dicho fondo serán aportados por el INTI, los emprendimientos productivos que lleguen a concretarse serán de su propiedad, pudiendo en cualquier momento decidir su transferencia al sector privado, de existir interesados y estar asegurada su continuidad.

Por Gabriel Queipo, queipo@inti.gob.ar
Diego Hybel,
dhybel@inti.gob.ar

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Fecha 2009-06-04 12:30:31
Nombre Mariano Scagliotti
Titulo Comparaciones más completas
Comentario Sería interesante que compararan también, además de los ingresos, los costos de la canasta familiar en cada zona, las prestaciones educativas (primarias, secundarias, terciarias y universitarias), las prestaciones sanitarias (hospitales, grado de complejidad, especialidades, etc), la diferencia de costos en equipos electrónicos, vehículos, indumentaria, etc. GRACIAS

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