Avances y subsidio para investigación sobre textiles funcionales
Se trata de un proyecto impulsado por distintas áreas del instituto que fue reconocido mediante un subsidio, desarrollan prendas textiles que repelen al mosquito transmisor del dengue.
El proyecto “Nanotecnología para textiles funcionales” fue evaluado por expertos nacionales e internacionales y finalmente resultó beneficiario de un (subisido) subsidio otorgado por la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica a través del Fondo Argentino Sectorial (FONARSEC) para nanotecnolgía que tiene como objetivo fomentar la transformación de investigaciones en productos innovadores.
La investigación es desarrollada por un consorcio conformado por INTI-Química e INTI-Textiles, el Área de Materiales Biomédicos del Instituto de Investigaciones en Ciencia y Tecnología de Materiales, la empresa Guilford Argentina S.A. y la Fundación Pro-tejer. La dirección técnica está a cargo de la Dra. Laura Hermida, perteneciente a INTI-Química, mientras que los aspectos administrativos son responsabilidad de la Ing. Marina Pérez Zelaschi, de INTI-Textiles.
El objetivo es utilizar herramientas nanotecnológicas (micro/nanocápsulas o microfibras) para obtener tejidos textiles que permitan confeccionar prendas u accesorios con una determinada funcionalidad. Dichos textiles pueden ser, más allá de su concepción inicial como indumentaria, ignífugos, antibacterianos, superhidrofóbicos o repelentes. Por dichas condiciones, se espera que los desarrollos que se produzcan puedan contribuir al control de vectores de enfermedades. Lo cual le otorga una mayor relevancia al proyecto, dado su impacto a nivel social.
La idea fue impulsada por la Ing. Patricia Marino, directora de INTI-Textiles, que pensó en combinar la experiencia del equipo de textiles en sustratos tejidos y no tejidos con los antecedentes del grupo de química en la microencapsulación de sustancias para diversas aplicaciones. En primera instancia, se trataron telas de algodón con fragancias microencapsuladas. La alta durabilidad de estos acabados aromáticos en los textiles permitió pensar en una aplicación con una mayor implicancia social: la repelencia de mosquitos.
Las fragancias fueron reemplazadas por aceites esenciales repelentes y los tejidos resultantes fueron expuestos, en condiciones de laboratorio, a mosquitos Aedes Aegyptis,transmisores del dengue. Los productos obtenidos presentaron un elevado porcentaje de repelencia con una duración superior a los veinte o treinta días, según el sistema utilizado. Sin embargo, no mostraron una elevada resistencia a lavados domésticos, por lo que su uso estaría limitado a (prendas u accesorios) aplicaciones que no requieran lavado, que serán diseñadas y evaluadas en el marco del mencionado proyecto.
Los resultados promisorios y la necesidad de superar las limitaciones expuestas llevaron al equipo de trabajo a presentar el proyecto ante la convocatoria del FONARSEC, en busca de financiación que les permitiera seguir avanzando en la investigación.
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