
Los aerogeneradores, el biodigestor y la pelletizadora instalados en 2009
Durante el año que acaba de terminar, el INTI concretó en el terreno iniciativas en energías renovables en las que venía trabajando desde hace meses. Entre las más importantes están la instalación, en febrero de 2009, de un aerogenerador en una chacra en El Michacheo, cerca de Zapala (Neuquén) y el plantado -a fines de noviembre pasado- del Geov , el molino de eje vertical de 2 kw diseñado en el Instituto. Quizás la más “mediática” de ellas –cubierta por diarios y varios canales de televisión- fue la Plataforma Solar Térmica , que se instaló a mediados de junio en la sede central del INTI y seguirá funcionando hasta bien entrado este año. Se trata de una decena de “termotanques solares” fabricados por pymes argentinas que están siendo probados en base a un protocolo que busca obtener información útil para que los usuarios puedan evaluar qué modelo les dará mayores prestaciones.
Luego en octubre, los fabricantes recibieron de parte del equipo del energía solar del INTI el primer “informe de desempeño y evaluación” de sus productos, al tiempo que avanzaron conjuntamente en la redacción de un proyecto de ley para promocionar esta tecnología sustentable
Claro que estas acciones del INTI se produjeron en un contexto que de alguna manera las favorece: por un lado, el 15 de diciembre la Empresa Nacional de Energía (ENARSA) recibió oficialmente las ofertas de 22 firmas privadas a la licitación para adquirir un gigavatio de electricidad de fuentes renovables que había lanzado meses antes (ver recuadro). En los meses anteriores, varias empresas instaladas en el país habían comenzado a prepararse para producir biocombustibles para automotores, ya que desde estos días regirá en todo el país la Ley Nacional 26.093, reglamentada por el Decreto 109/2007.
La masa
Más allá del viento y el sol, otro proyecto que avanzó durante 2009 fue un con tecnología de biomasa: en la localidad chaqueña de Presidencia de la Plaza se instaló una planta de fabricación de pellets de aserrín, que se completará con un gasificador de madera de 250 kw de potencia, generada a partir de los residuos de los 750 aserraderos y carpinterías de la zona.
Por su lado, el grupo de Ingeniería Ambiental del INTI que trabaja en biogás tuvo el año pasado su logro más visible hasta el momento con la construcción de la mampostería deun biodigestor de 80 m3 –diseñado y presupuestado previamente por ese mismo equipo- que tratará losresiduos del frigorífico avícola de La Carolina Rural, una comunidad de unos 3.000 habitantes en Florencio Varela, provincia de Buenos Aires. Estos especialistas del INTI también diseñaron y construyeron un biodigestor experimental para estudiar la gasificación del okara, como se conoce al residuo de la producción de leche de soja.
En el área de biodiesel, el INTI avanzó con el convenio de asistencia técnica que firmó con la empresa Bioenergy, que produce plantas de biocombustibles en base a aceite vegetal usado. En conjunto con la firma desarrolló un sistema -denominado dry- washing- que remueve glicerina, agua, monoglicéridos y jabones de este combustible renovable.
Obviamente, estos casos concretos son avances que deberán seguir desarrollándose antes de estar completos. Por eso, en este 2010 el INTI seguirá apuntando los cañones a su estrategia de transferir las tecnologías renovables que sean útiles a las comunidades donde están implantadas.
|