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BIOMASA
Enero de 2010

Cómo se hace mejor biodiesel a baja escala

La inquietud de una pyme del interior argentino que fabrica pequeñas plantas de biocombustibles, los recursos del INTI y de la Universidad Nacional del Litoral se juntaron para lograr un producto de mejor calidad. Cómo sigue el proceso.

El propietario de Bioenergy (izq.) con los ingenieros Burín y Scozzina, del INTI
El propietario de Bioenergy (izq.) con los ingenieros Burín y Scozzina, del INTI

Combustible sustentable con desarrollo local sí, pero ¿con qué calidad? Como una manera concreta de responder con sus recursos técnicos a esta pregunta no menor, el INTI celebró a mediados del año pasado un contrato de asistencia técnica con la empresa Bioenergy, una pyme con base en Resistencia (Chaco) que produce pequeñas plantas de biocombustibles. “Ellos,  en base a prueba y error y al asesoramiento de algunos expertos locales –cuenta el ingeniero Marcos Burín, responsable de biocombustibles del área de Energías Renovables del INTI- habían llegado donde podían llegar”. “Pero al mandar a analizar el producto –sigue Burín- se encontraron con que debían mejorarlo, y solicitaron la asistencia del Instituto a través del área de Extensión y Desarrollo en la provincia”. La empresa -cuyo propietario, Isidoro Wojtun, asegura el ingeniero Burín, es “un hombre muy emprendedor y con una amplia experiencia práctica”-  se ha ido armando una clientela entre productores rurales de la provincia del noreste argentino. Allí se utilizan indistintamente como materia prima aceite crudo de soja, aceite de algodón o aceite de fritura usado. “Nosotros para las pruebas de purificación estamos empleando el aceite más sucio de todos, el usado para freir, y si anda bien con ese va a funcionar bien para los otros tipos de aceite”, explica el responsable de biocombustibles del INTI.
Luego del pedido de Bioenergy, el ingeniero Burín visitó la empresa y observó que estaban dadas las condiciones para trabajar en conjunto. Claro que, explica, “como suele pasar con las plantas chicas de biodiesel, esta también tenía tres problemas principales: no completaba totalmente la reacción química, no purificaba bien el producto final ni le sacaba todo el metanol, con lo cual hay problemas de seguridad”. El metanol es tóxico y muy combustible, por lo que recientemente la Secretaría de Energía de la Nación emitió una resolución que especifica cómo deben manejar este compuesto las plantas de biodiesel.

Tareas compartidas
Una vez evaluados los elementos que hacía falta modificar en el diseño de las plantas procesadoras que fabrica la pyme chaqueña, se hizo una tirada de prueba de unos 400 litros de biocombustible para realizarle un análisis químico completo. El paso siguiente fue comenzar a prestarle la asistencia técnica con un objetivo prioritario: agregarle un mejor evaporador de metanol. Es que para producir biodiesel, según le explica a E-RENOVA el ingeniero Burín, se utiliza el doble de metanol que lo que marca la teoría, “para que la reacción con los aceites pueda lograrse por completo, pero después a ese metanol en exceso hay que sacarlo”. Los equipos de Bionergy tenían un evaporador que “no estaba dando un buen resultado”, agrega.
Con ese objetivo en mente, el INTI se asoció con un referente nacional en lo que a calidad de biocombustibles se refiere que es el INCAPE, un instituto de investigación de la Facultad de Ingeniería Química de la Universidad del Litoral (Santa Fe), dirigido por el doctor Carlos Alberto Querini. “Entonces ellos diseñaron el evaporador, primero porque tienen experiencia de hace muchos años en el tema, pero además para generar una sinergia con el INTI que después nos permita trabajar en las especificaciones nacionales para el biodiesel”, puntualiza Burín.
Al mismo tiempo, en el INTI se comenzó a trabajar en el tema del “lavado” del biodiesel –que consiste en quitarle jabones que se generan en el mismo proceso- con una solución de segunda generación, es decir que no usa agua que después pueda contaminar las napas. “Es un procedimiento que se llama dry-washing, con el que estuvimos haciendo pruebas satisfactorias hasta el momento. Usamos una columna rellena con material celulósico y mineral absorbente que, cuando se hace circular por ella el biocombustible, retiene los compuestos indeseables”.
Así las cosas, en este momento en el INTI se sigue buscando mejorar este filtro con material absorbente de origen argentino. En los próximos meses se darán a conocer más detalles de su resultado que, en pocas palabras, serán una buena noticia para la producción de biodiesel a baja escala en la Argentina.

 


 

 

 
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